Sistema mundial de alerta de catástrofes climáticas en marcha

Una inundación que podría evitarse con el sistema de alerta temprana mundial

El número de catástrofes naturales se ha quintuplicado en las últimas décadas. Pero los daños pueden limitarse si se avisa a tiempo. Suficiente razón para establecer un sistema global para ello.

Y eso es exactamente lo que las Naciones Unidas están planeando, según anunció el Secretario General, António Guterres, en la inauguración de la cumbre del clima en Sharm el-Sheikh. El coste es asumible: por 50 céntimos de dólar por persona y año durante los próximos cinco años, todos los habitantes de la Tierra podrán ser avisados a tiempo de los fenómenos meteorológicos extremos y peligrosos.

Un costo muy bajo

La iniciativa denominada Alerta Temprana para Todos prevé una inversión de más de 3000 millones de dólares entre 2023 y 2027, pero es una miseria comparada con los beneficios. “El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero está provocando fenómenos meteorológicos extremos en todo el planeta. Estas catástrofes han costado muchas vidas y cientos de miles de millones de dólares en daños. Las catástrofes climáticas provocan que el número de personas que pierden sus hogares sea tres veces mayor que el de las guerras. La mitad de la humanidad ya está en peligro”, suena amenazante en boca de Guterres.

“Tenemos que invertir tanto en la adaptación como en la resiliencia. Eso incluye información que nos permite anticiparnos a las tormentas, olas de calor, inundaciones y sequías. Por eso quiero que todas las personas de la tierra estén protegidas por un sistema de alerta temprana en un plazo de cinco años, y que se apoye primero a los más vulnerables”, añadió Guterres.

Punto brillante

Y la necesidad es grande. El número de catástrofes registradas se ha quintuplicado en 50 años. Entre 1970 y 2019, hubo una catástrofe relacionada con el clima cada día, que mató a 115 personas y causó daños por valor de más de 200 millones de euros cada día, según un informe de la OMM de 2021 sobre estadísticas de catástrofes. No solo se trata de catástrofes agudas, como las inundaciones, sino también del calor récord y la sequía u otros fenómenos meteorológicos extremos. Se espera que esta tendencia continúe.

Pero hay un punto positivo: el número de muertes se ha reducido tres veces en ese periodo. Y esto se debe principalmente a una mejor previsión meteorológica, a las alertas y a una gestión de las catástrofes más proactiva y mejor coordinada. Sin embargo, la mitad de los países no cuentan con un sistema de alerta de este tipo, y aún menos tienen un plan de emergencia vinculado a una previsión o alerta. En África, la cifra llega al 60 %. Los mismos países e islas que sufren en gran medida los fenómenos meteorológicos extremos debidos al calentamiento global carecen de un modelo de alerta sólido.

Predicción de riesgos

¿Qué significa exactamente ese sistema de alerta? En resumen, debe avisar a tiempo de inundaciones, sequías, olas de calor o tormentas, por ejemplo, para que la gente sepa cuándo se acerca un tiempo peligroso y pueda actuar en consecuencia. También informa a los gobiernos nacionales, a los municipios y a los particulares sobre cómo minimizar los daños.

En parte, se trata de sistemas que vigilan las condiciones atmosféricas en la tierra y el mar en tiempo real, prediciendo eficazmente los futuros fenómenos meteorológicos y climáticos con la ayuda de modernos modelos matemáticos. El objetivo es conocer los riesgos que las condiciones meteorológicas previstas suponen para una zona determinada. Esto varía mucho según la región: urbana o rural, polar, costera o montañosa. Los sistemas de alerta temprana deben poner en marcha un plan de respuesta preestablecido para los gobiernos, los municipios y la población con el fin de minimizar el impacto. También hay que incorporar las lecciones aprendidas de catástrofes anteriores para que la respuesta a nuevas situaciones meteorológicas peligrosas sea cada vez mejor.

Cuatro pilares

El proyecto Alertas Tempranas para Todos es ya bastante concreto. Consta de cuatro pilares, cuyo coste conjunto supera los 3100 millones de dólares en cinco años. El primer pilar es la recopilación de conocimientos sobre el riesgo de catástrofes. Implica la recopilación sistemática de datos meteorológicos y el análisis de riesgos de los peligros y las vulnerabilidades. El segundo pilar consiste en la observación y previsión con sistemas de vigilancia y servicios de alerta temprana. El tercer pilar se refiere a la preparación y la respuesta a las catástrofes. Piense en la disponibilidad de refugios a mayor altura en caso de inundación o de edificios públicos refrigerados en caso de calor extremo. Por último, la comunicación es otro de los pilares: todo el mundo debe enterarse lo antes posible de que una catástrofe es inminente.

Es algo fácil de conseguir

Un sistema de alerta temprana de este tipo se considera un fruto fácil de conseguir en el ámbito de la adaptación al clima. Es relativamente barato y eficaz para proteger a las personas y los edificios de las catástrofes climáticas, como las olas de calor o los tsunamis. “Un aviso 24 horas antes de que se produzca una catástrofe natural o un fenómeno meteorológico extremo puede reducir los daños en un 30 %”, afirma el profesor Petteri Taalas, Secretario General de la OMM.

La investigación demostró que el gasto de 800 millones de dólares en estos sistemas en los países en desarrollo reduciría los daños entre 3000 y 16000 millones al año. “Esto solo es posible con la ciencia moderna, las redes de observación sistemática, el intercambio internacional diario de datos, el acceso a productos de alerta temprana de alta calidad, la traducción de las predicciones en impacto y las telecomunicaciones avanzadas”, dice el profesor Taalas. Para ello será necesario mejorar la gestión de riesgos, reforzar los servicios meteorológicos nacionales y mejorar la preparación para emergencias, entre otras cosas.

Tecnología moderna

El papel de la tecnología moderna es importante en este sentido. “Esta iniciativa de la ONU salvará vidas al permitir que la gente se adapte a tiempo al cambio climático y responda rápidamente a las alertas antes de que se produzca una catástrofe”, explicó en la reunión Brad Smith, alto ejecutivo de Microsoft. “Hoy tenemos herramientas de inteligencia artificial y de datos. Pongámoslos a trabajar para predecir y avisar de la próxima crisis”.

Un Índice de Madurez de Alertas Tempranas para Todos debería estar listo antes de la próxima cumbre del clima, la COP28 de Dubai en noviembre de 2023.

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