El 8% de nuestro genoma procede de virus antiguos y afecta al cerebro más de lo esperado

Alrededor del 8 % del ADN humano está compuesto por fragmentos de material genético de virus antiguos, y estos fragmentos pueden influir en la predisposición a trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión.

Se ha descubierto que miles de estas secuencias de ADN aumentan el riesgo de trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión.

Los investigadores han descubierto un vínculo entre antiguos fragmentos virales de ADN en el genoma humano y trastornos psiquiátricos graves. Así lo escriben en la revista Nature Communications. Esto significa que, con cautela, se va aclarando cómo pueden surgir la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión, entre otros.

Retrovirus endógenos humanos

Alrededor del 8 % de nuestro ADN está formado por fragmentos de material genético denominados retrovirus endógenos humanos (HERV). Se trata de restos de virus que entraron en nuestro organismo hace siglos. Durante mucho tiempo, los científicos pensaron que estos “virus fósiles” eran inútiles, una especie de residuos genéticos. Pero resulta que nada más lejos de la realidad. Gracias a los avances de la investigación genética, los científicos han descubierto en qué parte de nuestro ADN se esconden estos antiguos virus. Esto nos ayuda a comprender cuándo se expresan y qué funciones pueden tener.

Más información sobre los retrovirus endógenos humanos

Los retrovirus endógenos humanos (HERV), como ya se ha dicho, son restos de virus que se integraron en el ADN humano en el pasado. Estos virus infectaron a nuestros antepasados posiblemente hace cientos de miles de años. Con el tiempo, las secuencias genéticas de estos virus se incorporaron a nuestro genoma y pasaron a las generaciones posteriores. Aunque no suelen tener funciones conocidas, a veces pueden tener efectos genéticos y biológicos, como contribuir a la susceptibilidad a ciertas enfermedades, incluidos (como parece ahora) los trastornos psiquiátricos. Se está investigando mucho sobre el papel de los HERV en diversos aspectos de la salud y la enfermedad humanas. Además de su posible implicación en los trastornos psiquiátricos, los HERV también se investigan en relación con las enfermedades autoinmunes, el cáncer y los trastornos neurológicos. Examinar los HERV y cómo interactúan con nuestro ADN puede enseñarnos mucho sobre cómo funciona nuestro organismo y por qué surgen las enfermedades.

En el estudio, los científicos analizaron datos de grandes estudios genéticos con decenas de miles de participantes, incluidas personas con y sin problemas de salud mental. También se utilizaron datos de autopsias cerebrales de 800 personas. Todo ello para comprender cómo interactúan las variaciones específicas del ADN asociadas a trastornos psiquiátricos y la actividad de los HERV.

Trastornos psiquiátricos

La investigación conduce a un descubrimiento interesante. Aunque la mayoría de las variantes genéticas relacionadas con los trastornos psiquiátricos afectan a genes cuyas funciones biológicas ya conocemos, los investigadores descubrieron que algunas de estas variantes genéticas pueden asociarse con la actividad de los HERV. En concreto, descubrieron cinco patrones distintos de actividad de los HERV que parecen estar relacionados con los trastornos psiquiátricos. Entre ellos hay dos que parecen aumentar el riesgo de esquizofrenia, uno relacionado tanto con el trastorno bipolar como con la esquizofrenia y otro con un mayor riesgo de depresión.

Cerebro y genes

En resumen, la investigación demuestra que miles de trozos de ADN, procedentes de virus del pasado, están activos en nuestro cerebro. Y algunas de estas piezas contribuyen al riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión. “Nuestros resultados sugieren que el ADN viral antiguo probablemente desempeña un papel más importante en nuestro cerebro de lo que se pensaba”, concluye el investigador Timothy Powell. “Ciertos patrones de actividad viral parecen estar asociados a un mayor riesgo de padecer determinados trastornos psiquiátricos”.

Por cierto, los científicos saben desde hace tiempo que los trastornos psiquiátricos tienen un importante componente genético. “Diferentes partes de nuestro ADN influyen en el riesgo de padecer dichos trastornos”, explica Rodrigo Duarte, coautor del estudio. “En nuestra investigación, nos fijamos específicamente en trozos de ADN que corresponden a virus antiguos. Y eso nos llevó a descubrir cinco secuencias que desempeñan un papel en los trastornos psiquiátricos. De momento, por cierto, no sabemos exactamente cómo afectan estos virus antiguos a las células de nuestro cerebro para causar este mayor riesgo. Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que su actividad es importante para el funcionamiento de nuestro cerebro”.

El estudio supone un gran paso adelante en nuestra comprensión de los complejos factores genéticos implicados en los trastornos psiquiátricos. Sin embargo, aún no hemos llegado a ese punto. “Se necesita más investigación para comprender la función exacta de la mayoría de los HERV, incluidos los hallados en nuestro estudio”, afirma el investigador Douglas Nixon. “Creemos que aprender más sobre estos virus ancestrales y los genes asociados a problemas psiquiátricos podría suponer un gran cambio en nuestra comprensión de la salud mental. Podría conducir a encontrar nuevas formas de diagnosticar e incluso tratar estos trastornos”.

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