La criatura que hundió flotas: Científicos revelan como este pequeño gusano hundía barcos

El gusano de barco tiene un intrigante subórgano en su tubo digestivo llamado tiflosol, que había sido subestimado durante mucho tiempo. Resulta que este órgano alberga grupos ocultos de bacterias capaces de producir enzimas que degradan la lignina, un componente esencial de la madera.

El gusano de barco ha causado inmensos daños a lo largo de los siglos, pero cómo lo hizo fue durante mucho tiempo un misterio. Hasta ahora. Porque los investigadores han descubierto algo especial en las entrañas del gusano que se ha pasado por alto durante los últimos cien años.

El gusano de barco es una criatura destructiva. Asoló las flotas griegas, contribuyó al naufragio de Cristóbal Colón, intervino en el hundimiento de la Armada Española e incluso fue responsable del hundimiento de los muelles de la bahía de San Francisco. Cómo un animal tan pequeño conseguía hacer todo eso era un verdadero misterio hasta ahora. Pero los investigadores creen haber desentrañado por fin el secreto de la naturaleza destructiva del gusano de barco.

El gusano de barco

Es de suponer que el gusano de barco no es un bicho muy popular. Pero el investigador Reuben Shipway piensa lo contrario. “Los gusanos de barco son animales muy importantes”, afirma. “Están repartidos por todos los océanos del mundo y no solo han influido en el curso de la historia, sino que también actúan como ingenieros del ecosistema y desempeñan un papel crucial en el ciclo del carbono en los entornos de humedales”. Hasta ahora, los investigadores no han sido capaces de averiguar exactamente cómo este diminuto gusano es capaz de hacer tanto daño. “Es asombroso que aún no entendamos del todo cómo consiguen hacer esto”, afirma Shipway.

El gusano de barco parece atacar principalmente la madera. Y la madera es un material asombroso. Es flexible y fuerte, y la celulosa fibrosa que contiene constituye un alimento nutritivo, pero solo para los organismos que pueden digerirla y penetrar la dura capa de lignina. Esta capa de lignina encierra firmemente la celulosa. Puede compararse con los envases de plástico de alimentos, juguetes o aparatos electrónicos, que a veces son difíciles de abrir.

¿Cómo digieren la lignina de la madera?

Los microbiólogos saben desde hace tiempo que algunos animales, como las termitas, tienen microbios especiales en sus intestinos que les ayudan a digerir la lignina. “Pero”, dice el autor principal Barry Goodell, “durante mucho tiempo se pensó que el tracto digestivo del gusano de barco casi no contenía bacterias”.

Para averiguar cómo puede, a pesar de todo, el gusano de barco digerir la lignina, los investigadores han probado desde entonces numerosas hipótesis innovadoras. Pero ninguna de ellas revelaba el secreto. “Así que ahora decidimos echar otro vistazo de cerca al intestino del gusano de barco, con la esperanza de que los investigadores anteriores hubieran pasado algo por alto en los últimos cien años”, dice Goodell.

Y efectivamente es así. Resulta que el gusano de barco tiene un intrigante subórgano en su tubo digestivo, el tiflosol. “Parece el bigote al revés de Salvador Dalí”, bromea Shipway. Los primeros investigadores pensaban que este órgano servía de “estructura de mezcla”, mezclando o agitando el contenido de los intestinos. Pero tras detallados experimentos de cultivo y el uso de tecnologías avanzadas de análisis genético y microscopía, Goodell y Shipway descubrieron algo que los científicos anteriores habían pasado por alto: grupos ocultos de bacterias capaces de producir enzimas que degradan la lignina.

Con el descubrimiento de estas bacterias, los investigadores han desentrañado por fin el secreto del molusco más destructivo del mundo. La conclusión es que un grupo de microbios simbióticos que viven en el intestino son capaces de producir las enzimas necesarias para digerir la lignina, el componente más rebelde de la madera. Y así es como los gusanos de barco hundieron barcos y se comen muelles.

Importantes aplicaciones prácticas

Esta investigación no solo resuelve un misterio rebelde, sino que los resultados podrían tener importantes aplicaciones prácticas. Las empresas biotecnológicas buscan nuevas enzimas capaces de descomponer sustratos difíciles de digerir con más eficacia que la actual. Y encontrar nuevas fuentes de enzimas que puedan degradar residuos de biomasa es muy importante para el desarrollo de este campo. Además, los simbiontes de los gusanos de barco han demostrado anteriormente ser una valiosa fuente de nuevos antibióticos contra parásitos, lo que potencialmente podría tener importantes beneficios para la salud humana.

Pero el estudio también es relevante a la luz del cambio climático. Investigaciones como esta pueden ayudar a mejorar los modelos que predicen cómo se liberan al medio ambiente el CO₂ y otros gases de efecto invernadero. Esto es especialmente importante porque gran parte del material leñoso terrestre acaba en el océano, donde se descompone en gran parte en los intestinos de los gusanos de barco.

Aún no se ha estudiado en otros animales

Por último, otras especies animales (como otros moluscos, lombrices de tierra e incluso renacuajos) también poseen tiflosol, pero aún no se ha estudiado a fondo. Si se descubren en estos animales simbiontes similares a los del gusano de barco, podría contribuir significativamente a nuestra comprensión de su papel en el mundo.

En definitiva, aún queda mucho por estudiar. Pero de momento, los investigadores no miran tan lejos. De hecho, Goodell está muy satisfecho con los resultados del estudio. “Llevamos años intentando desentrañar el misterio del gusano de barco”, afirma. “Y ahora por fin hemos desvelado el secreto oculto de los simbiontes bacterianos del gusano de barco”.

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