Investigadores crean revolucionario sistema de realidad aumentada a través de unas gafas comunes

El equipo de investigación de Stanford combinó la holografía, una técnica visual que ha sido objeto de interés durante décadas pero nunca se ha comercializado con éxito, con la inteligencia artificial para mejorar significativamente la calidad de las imágenes holográficas.

Es un paso de gigante para la realidad aumentada: unas gafas muy normales con una tecnología holográfica muy ingeniosa han dado lugar a una innovación asombrosa que no habría sido posible sin una buena dosis de inteligencia artificial. 

Las gafas de realidad aumentada proyectan imágenes holográficas 3D de alta calidad a través de ellas. El prototipo funciona de forma muy distinta a las gafas de realidad virtual actuales, que son relativamente grandes, voluminosas y pesadas. Además, con las gafas de realidad virtual tradicionales no se mira directamente al entorno, sino que se ven en tiempo real imágenes creadas por cámaras situadas en el exterior del casco. Esto es muy diferente con las gafas fabricadas por los investigadores de Stanford.

Forma atractiva y compacta

Según los fabricantes, el nuevo enfoque ofrece una “experiencia visual 3D satisfactoria, con una forma compacta, cómoda y atractiva”. Tras muchas pruebas, los investigadores de Stanford se atreven a afirmar que las náuseas, los dolores de cabeza y la fatiga al llevar gafas de realidad aumentada son cosa del pasado. Las gafas se pueden llevar todo el día.

“Para el mundo exterior, nuestros auriculares parecen unas gafas normales, pero a través de las lentes el usuario ve un mundo enriquecido lleno de vívidas y coloridas imágenes de ordenador en 3D”, afirma el investigador principal, Gordon Wetzstein, de la Universidad de Stanford, cuyo estudio fue publicado en Nature.

Para el entretenimiento, pero también para la educación

Aún no es más que un prototipo, pero la tecnología que lo sustenta puede revolucionarlo todo, desde los juegos y el entretenimiento hasta la formación y la educación. Los usuarios de gafas pueden comprender mejor el mundo que les rodea y transmitir la información a la velocidad del rayo. “Podemos imaginarnos a un cirujano con estas gafas para preparar una operación compleja, o a un mecánico de aviones para aprender a trabajar con el último modelo de motor a reacción”, explica el investigador Manu Gopakumar.

Adiós al cansancio y las náuseas

Con este nuevo enfoque, pronto quedará atrás la era de los aparatosos auriculares con experiencias 3D mediocres. Además, los usuarios de gafas no experimentarán cansancio ni náuseas durante su uso, o al menos mucho menos. “Actualmente, no hay nada igual en el sector de la realidad aumentada. Tanto por la calidad de la imagen 3D como por la forma compacta de las gafas”, afirma el investigador Gun-Yeal Lee.

Los investigadores superaron las barreras técnicas combinando imágenes holográficas asistidas por IA con nuevas técnicas de proyección nanofotónica. Hasta ahora, las técnicas de visualización de imágenes de realidad aumentada solían requerir el uso de complejos sistemas ópticos. En estos sistemas, el usuario no ve realmente el mundo real a través de las lentes de los auriculares. En su lugar, unas cámaras situadas en el exterior de los auriculares captan el mundo en tiempo real y combinan esas imágenes con las del ordenador. La imagen combinada resultante se proyecta estereoscópicamente en el ojo del usuario. “El usuario ve una aproximación digitalizada del mundo real con imágenes informáticas proyectadas sobre él. Es una especie de realidad virtual aumentada, no verdadera realidad aumentada”, explica Lee.

Estos sistemas algo toscos son necesarios porque utilizan lentes de aumento entre el ojo del usuario y las pantallas de proyección. Esto requiere una distancia mínima entre el ojo, las lentes y las pantallas. “Además de su aparatoso tamaño, estas limitaciones también suelen provocar una imagen insatisfactoria y molestias visuales”, afirma el investigador Suyeon Choi.

Técnica holográfica, calidad realista

Wetzstein cambió el enfoque estereoscópico tradicional por la holografía, una técnica visual ganadora del Premio Nobel desarrollada ya justo después de la Segunda Guerra Mundial. Las grandes promesas de las imágenes en 3D mediante proyecciones holográficas nunca llegaron a cumplirse, ya que no conseguían reproducir con precisión las señales de profundidad en 3D. En definitiva, solo se conseguía una experiencia visual decepcionante. Sin embargo, el equipo de Wetzstein encontró una forma de utilizar la IA para mejorar enormemente las señales de profundidad en las imágenes holográficas. Cuando el usuario mira a través de las lentes de las gafas, ve tanto el mundo real como las detalladas imágenes informáticas en 3D a todo color que aparecen sobre él.

El efecto 3D es mayor porque se crea tanto holográfica como estereoscópicamente, ya que cada ojo ve una imagen ligeramente distinta. “Las pantallas holográficas se han considerado la tecnología 3D definitiva durante décadas, pero nunca se ha conseguido un gran avance comercial”, afirma Wetzstein. “Es posible que ahora tengamos en nuestras manos esa aplicación revolucionaria que hemos estado esperando todos estos años”.

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