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¿Por qué la orina es amarilla? Científicos tienen la respuesta después de décadas de investigación
miércoles, enero 10, 2024

¿Por qué la orina es amarilla? Científicos tienen la respuesta después de décadas de investigación

La bilirrubina reductasa, descubierta en el estudio, no solo explica el misterio del color amarillo en la orina, sino que también revela vínculos entre el microbioma intestinal y problemas como la ictericia en recién nacidos, destacando la complejidad oculta en nuestro sistema digestivo.

¿Por qué es amarilla la orina? Parece una pregunta tan sencilla, pero esta misma semana se ha dado la respuesta. Investigadores estadounidenses han descubierto que una enzima producida por bacterias intestinales es la responsable del color amarillo.

El descubrimiento de esta enzima, llamada bilirrubina reductasa, allana el camino para nuevas investigaciones sobre el papel del microbioma intestinal (o los miles de millones de bacterias, virus, levaduras y hongos que conviven en el sistema gastrointestinal) y posibles nuevos métodos de tratamiento de enfermedades, como la ictericia y las enfermedades inflamatorias intestinales. Las más conocidas son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. 

Mejor tratamiento para las enfermedades intestinales

La explicación de la orina amarilla podría, por tanto, ayudar a mejorar su tratamiento. “El descubrimiento de esta enzima ha resuelto por fin el misterio que se oculta tras el color amarillo de la orina”, afirma el investigador principal, Brantley Hall, de la Universidad de Maryland. “Es fascinante que el origen de un fenómeno biológico tan común haya permanecido sin aclarar durante tanto tiempo”.

Pero ahora los científicos pueden explicarlo perfectamente: cuando los glóbulos rojos se descomponen al cabo de unos seis meses, se produce como subproducto un pigmento de color naranja brillante llamado bilirrubina. Esta bilirrubina se segrega en los intestinos, tras lo cual se dirige hacia la salida, pero mientras tanto, parte de este pigmento es reabsorbido por el organismo. Si la sangre absorbe demasiada bilirrubina, puede producirse ictericia. Se trata de un fenómeno en el que la piel y los ojos se vuelven amarillos. Pero, afortunadamente, una serie de habitantes microbianos intestinales son capaces de convertir esta bilirrubina en otras sustancias.

Un misterio milenario

“Las bacterias intestinales producen la enzima bilirrubina reductasa, que convierte la bilirrubina en el subproducto incoloro urobilinógeno”, explica el biólogo Hall. “A continuación, el urobilinógeno se descompone espontáneamente y se convierte en una molécula llamada urobilina, que es la sustancia que hace que la orina tenga el color amarillo que todos conocemos tan bien”.

Los científicos saben desde hace tiempo que la urobilina es la responsable del tono amarillo, pero el descubrimiento de la enzima microbiana aclara cómo es posible que esta sustancia amarilla se encuentre en la orina; una cuestión que ha intrigado a los científicos durante más de un siglo.

Por supuesto, es maravilloso que por fin se haya resuelto este misterio científico, pero este nuevo conocimiento también podría tener una gran utilidad práctica para las personas con ciertas enfermedades digestivas. De hecho, el equipo de investigadores descubrió que la bilirrubina reductasa está presente en el tracto gastrointestinal de casi todos los adultos, pero a menudo ausente en bebés y pacientes con enfermedades intestinales. Esto sugiere que la ausencia de bilirrubina reductasa es una de las principales causas de la ictericia en los recién nacidos y del desarrollo de cálculos biliares.

“Ahora hemos logrado identificar esta enzima. El siguiente paso es averiguar de qué manera afecta el microbioma intestinal a los niveles de bilirrubina y qué repercusión tiene en afecciones como la ictericia”, afirma la investigadora Xiaofang Jiang. “Este descubrimiento sienta las bases para comprender mejor el eje intestino-hígado”.

Efecto curativo del microbioma

El microbioma intestinal está asociado a todo tipo de enfermedades, desde la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa hasta las alergias, la artritis reumatoide y la afección cutánea psoriasis. Por tanto, este descubrimiento acerca a la ciencia a una comprensión holística del complejo papel del microbioma intestinal para la salud humana y animal. Para ello, los investigadores colaboraron con muchos laboratorios diferentes. “Este enfoque multidisciplinar nos ha permitido resolver el rompecabezas fisiológico a nivel molecular”, afirma Hall. “Es la culminación de muchos años de duro trabajo y demuestra una vez más por qué la variopinta colección de microbios de nuestro sistema gastrointestinal es tan increíblemente importante para la salud humana”.

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