Científicos cultivan sandías en el lugar más frío del planeta (y son sabrosas)

Logro increíble: científicos rusos desafían las gélidas condiciones de la Antártida y cultivan sandías jugosas en la estación Vostok, abriendo camino a la posibilidad de cosechar frutas de verano en los lugares más extremos del planeta

El estudio demuestra de manera sorprendente que se pueden cultivar frutas de verano, incluso en las condiciones más duras del invierno, desafiando las expectativas tradicionales y abriendo nuevas posibilidades en la agricultura en climas extremos.

Un ejemplo típico de fruta de verano es, sin duda, la sandía. Esta fruta de vivos colores sacia eficazmente la sed en los días calurosos. Al mismo tiempo, la sandía se desarrolla mejor a altas temperaturas: prefiere las zonas cálidas para crecer bien y no tolera las heladas. Por eso son tan sorprendentes los resultados de un nuevo estudio. Y es que científicos rusos han conseguido cultivar sandías en un lugar realmente inimaginable: la Antártida.

Cultivo de sandía en la Estación Vostok

Los científicos cultivaron las sandías en la estación Vostok, una estación polar rusa situada a 3488 metros sobre el nivel del mar, en plena Antártida Oriental. Vostok es uno de los lugares más fríos del mundo: en verano el mercurio no supera los -30 grados centígrados y en invierno la temperatura puede llegar a descender hasta unos gélidos -70 grados centígrados. Además, en la estación de Vostok se registró la temperatura del aire más baja del mundo. En julio de 1983, se registraron -89,2 grados Celsius. Se podría decir que no son las mejores condiciones para cultivar sandías.

Sin embargo, eso es exactamente lo que consiguieron los investigadores rusos. Los frutos se cultivaron en un invernadero muy especial. El equipo creó unas condiciones favorables, con buena temperatura y humedad del aire. También utilizaron una fina capa de sustrato, ciertos nutrientes y una iluminación especial que imita la luz solar. A continuación, los investigadores plantaron dos variedades distintas de sandías de maduración temprana. Se eligieron no solo por su sabor, sino también porque estas plantas prosperan en condiciones de baja presión atmosférica y deficiencias de oxígeno.

Las sandías se sembraron a principios de abril. Y solo 103 días después, en julio, los investigadores pudieron recoger hasta ocho frutos maduros. Las sandías tenían 13 centímetros de diámetro y algunas pesaban hasta un kilo. El experimento demuestra que las sandías pueden cultivarse incluso en los lugares más fríos del planeta. “Los resultados son impresionantes”, afirma el investigador Andrey Teplyakov. “Hemos conseguido cultivar las sandías más meridionales en las condiciones más duras de la Antártida”.

Imagen de una sandía creciendo en el lugar más frío
Una sandía crece en la estación Vostok de la Antártida. Imagen: Instituto de Investigación Ártica y Antártica

¿Sabían bien? Pues sí. Las frutas eran dulces y jugosas. “El sabor no era inferior al de las sandías cultivadas en otros lugares”, afirma Teplyakov. “Todos los viajeros polares estaban muy contentos de probar el sabor del verano”.

Investigadores emocionados 

Con este estudio, los científicos rusos han demostrado que se puede cultivar fruta de verano, incluso en las condiciones invernales más duras. Pero el proyecto tiene otros importantes beneficios adicionales. 

“El invernadero de la estación tiene un efecto positivo en el estado de ánimo de los viajeros polares”, nos dice Alexander Makarov, director del Instituto de Investigación Ártica y Antártica. “Trabajan durante las noches polares en un equipo reducido, a bajas temperaturas y en un espacio vital limitado”. 

Pero la observación de las plántulas, el crecimiento de las plantas y, finalmente, la aparición de hasta ocho sandías maduras y dulces, aportó muchas emociones positivas. Y esas percepciones, a su vez, son inestimables para configurar unas condiciones de vida favorables para las personas que residirán en futuras estaciones espaciales, en la Luna o incluso en otros planetas.

Investigador se fotografía con la sandía cultivada en la estación Vostok
Un científico ruso posa con una sandía cultivado en la Antártida. Imagen: Instituto de Investigación Ártica y Antártica

Éxitos anteriores

Que los investigadores hayan conseguido cultivar sandías incluso en el lugar más frío de la Tierra, es un logro extraño. Al fin y al cabo, la sandía es una planta errática. “Pero decidimos hacerlo de todos modos”, dice Teplyakov. “Cuanto más difícil es la tarea, más interesante resulta”. Además, no es la primera vez que se cultivan plantas en la estación. Como tal, los investigadores ya tienen cierta experiencia. Entre los cultivos anteriores realizados con éxito figuran tomates, pimientos, espinacas, acelgas y diversas hierbas aromáticas.

Los investigadores ya le han cogido el gusto. Así pues, ya tienen un nuevo objetivo en mente. De hecho, en la siguiente fase de la investigación, planean cultivar también moras, arándanos y fresas en el lugar más frío del planeta. “Además, esperamos una cosecha no menos impresionante de pepinos en un futuro próximo”, concluye Teplyakov.

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