Los ruiseñores también tienen su propio autotune. Así engañan a las hembras

El asombroso autotune natural de los ruiseñores: Cómo ajustan su tono para imitar a sus rivales y conquistar a las hembras durante la época de cría y más allá

Silbando falsamente con la radio, mucha gente no llega mucho más lejos en lo que se refiere a sus habilidades para el canto. No son como el ruiseñor, que no solo canta de maravilla, sino que también ajusta automáticamente su tono para imitar a sus competidores.

Según los investigadores del Instituto Max Planck que hicieron el descubrimiento, el ingenioso truco aumenta las posibilidades de encontrar pareja durante la época de cría. Pero, curiosamente, también observaron este comportamiento durante la invernada de las aves en África, donde normalmente apenas muestran su sofisticado canto. 

Así que es probable que exista un robusto circuito cerebral que permite a los ruiseñores ser siempre capaces de ajustar el tono de sus melodías al sonido de su entorno en tiempo real.

Concursos de canto

El ruiseñor ha cautivado la imaginación durante siglos. No en vano, “cantar como un ruiseñor” es una expresión muy conocida. Pero también grandes escritores como Shakespeare y Homero alabaron en sus obras a este pájaro cantor tan especial. Y, por supuesto, a los biólogos también les fascina el repertorio vocal del ruiseñor. Así, descubrieron que los animales tienen una forma muy civilizada de luchar por una hembra o defender su territorio: se baten en duelo cantando. Y al hacerlo, no se limitan a cantar para ser los más ruidosos. Al contrario, se dedican a algo llamado songmatching: los ruiseñores macho imitan los cantos de sus rivales para ganarse a las hembras.

“El songmatching exige que el ruiseñor adapte su canto en tiempo real a lo que oye”, explica la investigadora Daniela Vallentin. “Las personas ajustamos muchos rasgos de nuestra voz durante una conversación, como el volumen o el tono, en función del oyente. Esto nos ayuda a mantener conversaciones significativas. Queríamos averiguar si los ruiseñores también pueden hacer algo parecido ajustando con flexibilidad su comportamiento al cantar en función del canto de sus rivales”.

Una respuesta rápida

Para averiguarlo, los investigadores grabaron los duelos de canto de los ruiseñores durante la época de cría en Alemania. Los machos tienen un rango muy amplio en cuanto a los tonos en los que silban. 

Las grabaciones de sonido revelaron que los pájaros intercambiaban cantos con sus rivales y ajustaban con flexibilidad su tono para imitar el silbido de sus oponentes. Lo consiguieron en muchos tonos distintos, e incluso cuando los científicos reprodujeron canciones silbadas artificialmente.

Sorprendentemente, los ruiseñores ajustaban mejor el tono cuando respondían rápidamente a los silbidos de los demás. Sus respuestas eran menos precisas cuanto más tardaban en responder. 

“Esto sugiere que la imitación utiliza un circuito cerebral especial que conecta la información sensorial (el sonido de los machos competidores, por ejemplo) con las regiones motoras del cerebro que producen el comportamiento del canto”, afirma el investigador Giacomo Costalunga.

También en África, durante la invernada

Para investigar más a fondo esta idea, los investigadores viajaron a los lugares de invernada de los ruiseñores en Gambia. Como muchas otras aves migratorias, los ruiseñores se comportan de forma diferente en invierno que en verano. Por ejemplo, no cantan tanto como en verano. Y, sin embargo, cuando los científicos les silbaron, exactamente igual que durante la época de cría en Alemania, los ruiseñores también respondieron con silbidos en el mismo tono.

“Fue una gran sorpresa”, afirma el investigador Costalunga. “Sugiere que el circuito neuronal que regula el tono de los cantos silbados no está sujeto a los cambios físicos que afectan a otros aspectos del canto en invierno”. Además, podría indicar que la imitación del tono no solo es útil durante la época de cría, sino que tiene una función durante todo el año. Pensemos en la defensa del territorio.

¿Cómo es posible?

Los investigadores quieren averiguar ahora qué mecanismos neuronales subyacen al ingenioso truco de los ruiseñores. “Queremos saber cómo se transmite la información sonora a las regiones motoras del cerebro que controlan el canto”, explica Vallentin. “¿Cómo se codifican los distintos tonos? ¿Son los mecanismos neuronales los mismos durante la época de cría que fuera de ella?”. De este modo, los investigadores esperan comprender mejor cómo es que esos fascinantes ruiseñores pueden cantar tan maravillosamente.

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