Consumir nueces mejora la concentración y la inteligencia fluida en adolescentes

Descubren que el consumo diario de un puñado de nueces mejora la atención y el razonamiento en adolescentes gracias al ácido graso ALA

Que las nueces son saludables, ya lo sabemos. Tampoco es desconocido su efecto beneficioso sobre el cerebro. Pero nunca antes se había demostrado tan claramente como en un nuevo estudio. Al parecer, un tipo específico de omega-3 presente en las nueces tiene un efecto positivo sobre el cerebro de los jóvenes en particular.

Nuestro organismo necesita el ácido graso esencial alfa-linolénico, o ALA. Este no lo produce el propio organismo ni se almacena en el tejido adiposo (a diferencia del otro ácido graso esencial, el ácido linoleico). Lo ideal es que la mitad de la ingesta energética total diaria consista en ALA. Para los adultos, esto supone entre 2 y 3 gramos al día. 

Este ácido graso, también conocido como omega-3, desempeña un papel fundamental en el desarrollo del cerebro, especialmente entre los 11 y los 16 años. Por ello, investigadores españoles pensaron que sería una buena idea poner en marcha un estudio sobre el efecto de las nueces en la función cerebral de los adolescentes.

Mejor concentración

Participaron en el estudio 700 alumnos de secundaria de diferentes centros con edades comprendidas entre los 11 y los 16 años. Se les dividió aleatoriamente en dos grupos: el grupo de control, al que se dejó totalmente solo, y el grupo experimental, al que se entregaron bolsas que contenían 30 gramos de nueces. Se les pidió que engulleran una porción cada día y que anotaran en un cuaderno si realmente habían consumido las nueces. El experimento duró seis meses.

Y los resultados fueron notables: los jóvenes que habían comido la bolsa de nueces durante al menos 100 días (no importaba si consumían las nueces todos los días, siempre que fueran al menos 100 de 183 días) tenían una capacidad de atención mejorada. El comportamiento de los niños con TDAH mejoró mucho. De media, prestaban mucha más atención en clase y eran mucho menos hiperactivos.

Transformación hormonal en la adolescencia

“La adolescencia es un periodo de grandes cambios biológicos en el organismo de un niño en crecimiento. Se produce una transformación hormonal. Esto estimula el crecimiento de sinapsis en la corteza frontal, o la parte de la corteza cerebral en la frente responsable de comportamientos y emociones más complejos. Este proceso se conoce como maduración neuropsicológica. Las neuronas bien alimentadas con el ácido graso ALA son capaces de desarrollar más sinapsis nuevas y más fuertes, lo que da lugar a resultados impresionantes", explica el investigador Jordi Julvez.

Inteligencia fluida

No solo mejoró significativamente la capacidad de atención de los estudiantes que comían nueces, sino que también se produjeron avances en una función cognitiva llamada razonamiento fluido o inteligencia fluida. Se trata de la capacidad de razonamiento abstracto, el razonamiento lógico y el grado de flexibilidad para pensar y resolver problemas en situaciones novedosas. También se denomina inteligencia innata (componente genético de la inteligencia), la aptitud intelectual. Tiene menos que ver con el proceso de aprendizaje. 

“Escalamos el nivel de razonamiento fluido presentando a los niños pruebas cada vez más complejas, como el reconocimiento de patrones en secuencias de letras”, explica Julvez.

No todos los niños comían nueces a diario, por lo que los beneficios cognitivos solo se observaron en la parte del grupo experimental que había ingerido el ALA extra más de 100 de 183 días. “Si se compara el grupo de control y el grupo experimental en su conjunto, no pudimos mostrar diferencias significativas, pero si se añaden los participantes que comieron la dosis prescrita de nueces con más frecuencia, sí se observó un efecto positivo en términos de funciones neuropsicológicas”, afirma.

Mantener una dieta sana

El estudio deja claro que seguir y mantener una dieta sana es muy importante para el desarrollo cognitivo y psicológico del niño. “Si los chicos y chicas comen un puñado de nueces todos los días, o al menos tres veces por semana, notarán una progresión en todo tipo de áreas cognitivas. La adolescencia es un periodo en el que el cerebro experimenta un enorme desarrollo. El comportamiento complejo y las emociones requieren mucha energía y nutrientes. Es importante reponerlos continuamente”, afirma Ariadna Pinar, investigadora principal.

Los investigadores estudiarán más a fondo el efecto del consumo de nueces y otros frutos secos en las mujeres embarazadas y en el feto. La atención se centrará de nuevo en el desarrollo cognitivo y psicológico. Este estudio de seguimiento va un paso más allá y seguirá la dieta del niño y el desarrollo de las funciones cerebrales incluso después del nacimiento durante varios años.

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Formulario de contacto