Smartwatches y marcapasos: una combinación peligrosa para la salud

Los Smartwatches y los marcapasos podrían ser una combinación peligrosa

Hace tiempo que se sabe que las personas con marcapasos deben tener cuidado con ciertos dispositivos portátiles. Pero ahora resulta que algunos relojes inteligentes pueden afectar gravemente a los marcapasos.

Los smartwatches, Fitbits y otros dispositivos de seguimiento de la actividad física son un gran éxito en todo el mundo. Prometen un camino fácil hacia una vida más sana, por ejemplo, contando los pasos que se dan cada día, controlando las calorías que se queman y proporcionando información sobre los patrones de sueño. ¿Y lo fácil que es leer una aplicación entrante en el reloj? La demanda de este tipo de relojes inteligentes no deja de crecer. Pero más vale que algunas personas tengan cuidado con ellos, advierten los científicos. Porque si tienes un marcapasos u otro dispositivo cardiaco implantable, un smartwatch o Fitbit puede ser más perjudicial que beneficioso.

Precaución con ciertos aparatos eléctricos 

Desde hace tiempo se sabe que las personas con marcapasos deben tener cuidado al utilizar ciertos aparatos electrónicos, como los teléfonos móviles. Esto se debe a que el campo magnético de tales dispositivos puede interferir en el funcionamiento de un marcapasos. Por lo tanto, se aconseja no llevar un teléfono móvil en el bolsillo del pecho, por ejemplo.

¿Cómo funciona un marcapasos?

Un marcapasos es un dispositivo que mantiene el corazón latiendo al ritmo adecuado. El marcapasos tiene un sensor que controla constantemente el ritmo cardíaco. A continuación suministra descargas de electricidad para que el corazón recupere el ritmo correcto. Normalmente, el marcapasos es necesario cuando el ritmo cardíaco es demasiado lento. Aunque hoy en día la mayoría de los marcapasos no se activan tan deprisa, hay que tener un poco de cuidado con ciertos dispositivos. Por ejemplo, la Fundación del Corazón recomienda mantenerse a una distancia mínima de 30 centímetros de los altavoces estéreo, de los grandes equipos de sonido y de los sistemas de navegación de los coches. También es mejor mantenerse a 90 centímetros de motos de gran potencia y cables de alta tensión. Es mejor evitar por completo los sillones de masaje, las planchas vibratorias y las básculas que miden la grasa corporal.

También hay que tener cuidado con los relojes inteligentes y los rastreadores de fitness. “Algunos de estos relojes inteligentes envían pequeñas corrientes eléctricas a través del cuerpo para obtener cierta información, por ejemplo, sobre la cantidad de masa grasa”, explica Benjamín Sánchez Terrones en una entrevista. “Este nivel de corriente no es perceptible para el usuario, pero puede interferir en el funcionamiento de un marcapasos, que son dispositivos muy sensibles”.

¿Cuándo es peligroso?

Pero, ¿cuándo se vuelve realmente peligroso? Para responder a esa pregunta, el equipo probó el funcionamiento de varios marcapasos de tres fabricantes líderes mientras los exponía a distintos niveles de corriente. “Comprobamos que la interferencia eléctrica generada supera el límite aceptado por las autoridades competentes”, afirma Sánchez Terrones. “En otras palabras, interfiere en el correcto funcionamiento de los marcapasos”.

Estos dispositivos electrónicos pueden suponer un grave riesgo para los pacientes con marcapasos
Ciertos dispositivos inteligentes pueden suponer graves riesgos para las personas con dispositivos cardíacos implantables, como marcapasos y desfibriladores internos. Imagen: Heart Rhythm

En resumen, los hallazgos sugieren que algunos gadgets vestibles pueden interferir en el funcionamiento de los marcapasos. Y eso puede entrañar graves riesgos. Por ejemplo, los smartwatches o relojes de fitness pueden hacer que un marcapasos no emita impulsos de energía, o lo haga de forma errónea. “Por tanto, la interferencia puede provocar una descarga eléctrica innecesaria en el corazón”, dice Sánchez Terrones. “Pero también puede hacer que el marcapasos se pare. Si esto dura demasiado, el paciente puede desmayarse… o algo peor”.

Punto de preocupación

Los resultados de la investigación sugieren que los relojes inteligentes podrían incluso ser letales en el peor de los casos. Por tanto, el estudio arroja nueva e importante luz sobre la cuestión. “Que los gadgets wearables puedan interferir en el funcionamiento de los marcapasos es una gran preocupación”, afirma Sánchez Terrones. “Aunque los fabricantes dicen que los pacientes con dispositivos cardíacos implantables deben tener cuidado con ciertos gadgets, este es el primer estudio que demuestra que realmente suponen un riesgo importante para estas personas”.

No es malo del todo 

Por cierto, según Sánchez Terrones, el hecho de que los dispositivos de salud portátiles que controlan la frecuencia cardiaca, la presión arterial y otras constantes vitales se hayan convertido en los últimos años en verdaderos artículos de primera necesidad no es malo en absoluto, a pesar de que ha difuminado la línea entre los dispositivos médicos y los de consumo. Al contrario. “Es muy bueno que ahora haya productos de consumo que evalúen las constantes vitales”, dice Sánchez Terrones. “Pero es igualmente importante que estos dispositivos sean clínicamente precisos y seguros para la población a la que van destinados”.

El siguiente paso es estudiar si tales artilugios también interfieren en los pacientes y en qué medida. “Nuestro estudio constituye la base de futuras investigaciones”, afirma Sánchez Terrones. “Así, tenemos previsto realizar más estudios y probar más dispositivos. Además, sería muy útil que los científicos y la industria se dieran la mano para garantizar la seguridad de los pacientes cardíacos”.

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