Desperdicio de alimentos y hambre en el mundo

¿Has pensado alguna vez que los residuos de alimentos que desechas después de cada comida podrían ser el deseo más preciado de alguien en otra parte del mundo? El hambre en el mundo no se debe a una producción insuficiente de alimentos. Al contrario, la producción anual de alimentos en el mundo, tanto de cultivos agrícolas como de ganado e incluso de alimentos procesados, es suficiente para alimentar a toda la población mundial. Sin embargo, un tercio de los alimentos producidos se desperdicia.

El desperdicio de alimentos adopta muchas formas; no se trata solo de los alimentos que se desperdician al cocinar o de los residuos que se desechan después de las comidas. En realidad, comienza ya en la cosecha, especialmente en los países en desarrollo, donde grandes cantidades de cultivos suelen pudrirse por falta de instalaciones de almacenamiento. Además, estos países carecen de medios tecnológicos y maquinaria modernos que ayuden a proteger los cultivos agrícolas antes de la cosecha, lo que los hace más vulnerables a las plagas.

Por ello, la ONU se ha propuesto un objetivo, reducir el hambre en el mundo a la mitad para 2030. Sin embargo, el hambre en el mundo no se debe únicamente a la escasez de alimentos o al desperdicio de los mismos; incluso en los países que no sufren escasez de alimentos, sigue habiendo personas hambrientas. En muchos países pobres que no sufren escasez de alimentos ni hambrunas, la gente gasta más del 80 % de sus ingresos en alimentos que en su mayoría son pobres en nutrientes; se ven obligados a renunciar a otras necesidades de la vida como la educación y la salud. Además, ante las dificultades económicas, pueden renunciar a algunas de sus comidas y acabar pasando hambre.

Desperdicio de alimentos en el mundo
Un tercio de los alimentos producidos en la agricultura y la industria son desperdiciados.

Hay varias soluciones propuestas para eliminar el hambre en el mundo; algunas son fáciles y otras difíciles de llevar a cabo. Algunos ejemplos famosos son.

  • Acabar con la evisceración de la tierra: Algunos países ricos que no poseen suficientes tierras cultivables tienden a aprovecharse de las tierras que los países pobres como Etiopía, Madagascar y Sudán no tienen los medios para cultivarlas.
  • Apoyar a los agricultores de los países pobres: Esto es necesario porque la falta de tecnología y de técnicas agrícolas modernas provoca importantes daños en los cultivos agrícolas. Las investigaciones han demostrado que los agricultores africanos son menos productivos que los americanos debido a los factores mencionados anteriormente. Por ello, es importante apoyar a estos agricultores mediante talleres que aborden las técnicas modernas de cultivo y almacenamiento, o apoyarles económicamente para que adquieran las herramientas necesarias para aumentar la productividad y controlar las plagas agrícolas.
  • Concienciar sobre el desperdicio de alimentos: Empieza porque los padres enseñen a sus hijos a comer cantidades moderadas de alimentos y a no desperdiciarlos. Los alimentos sobrantes pueden empaquetarse y entregarse a los pobres del barrio, a orfanatos o a sociedades de caridad. A mayor escala, se pueden organizar campañas de concienciación dirigidas a los ciudadanos, que incluyan anuncios que muestren los efectos negativos del desperdicio de alimentos en la comunidad local e internacional. También se pueden proponer ideas sobre cómo acabar con el despilfarro de alimentos y entregarlos a los necesitados.
  • Apoyar a las mujeres de los países pobres: Enseñar a las mujeres algunas manualidades puede ayudarlas a aumentar sus ingresos y a permitirse una mejor alimentación para ellas y sus hijos. También hay que apoyar a las mujeres para que protejan a sus hijos de las enfermedades de malnutrición y de la escasez de alimentos ricos en valores nutricionales.

No debemos esperar a que las organizaciones internacionales y los gobiernos tomen medidas en relación con el hambre y el despilfarro de alimentos; debemos empezar por nosotros mismos, poniendo fin al despilfarro de alimentos en nuestros propios hogares como un paso positivo hacia la erradicación del hambre en el mundo.

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Formulario de contacto